Casa nueva · Valencia
Ve tu casa en 3D antes de firmar el proyecto
Antes de que firmes el proyecto te enseñamos tu casa en 3D, para que decidas con ella delante y digas qué cambiarías cuando todavía estás a tiempo.
Qué ganas viendo tu casa en 3D antes de la firma
- Entiendes tu casa sin necesidad de saber leer un plano
- Ves cómo se enlazan las estancias antes de que exista ninguna pared
- Toda la familia opina mirando la misma imagen
- Detectas lo que cambiarías cuando todavía se resuelve redibujando
- Firmas el proyecto después de haber visto la casa
Por qué el 3D llega antes de la firma
Lo ves antes de comprometerte
El 3D forma parte de la fase previa a la firma del proyecto. Firmas cuando ya has visto la casa que vas a encargar.
Un cambio en el diseño se resuelve dibujando
Mientras el diseño está abierto, mover una ventana o ensanchar un pasillo se arregla volviendo a dibujar. Con el proyecto terminado, ese mismo ajuste obliga a rehacer documentación, y en obra supone deshacer lo hecho.
Una misma imagen para toda la familia
Cada persona lee un plano a su manera. Con la casa en 3D, quienes vais a vivir en ella opináis mirando lo mismo, y los desacuerdos aparecen antes de que haya nada construido.
Dónde encaja el 3D en tu encargo
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Nos cuentas cómo vivís
Empezamos por cómo vivís y qué necesitáis de la casa. Con eso dibujamos la primera propuesta.
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Te enseñamos la casa en 3D
Sobre esa propuesta te enseñamos tu casa en 3D, para que la veas antes de decidir nada.
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Nos dices qué cambiarías
Comentas lo que te convence y lo que no. El diseño sigue abierto, así que es el momento de ajustarlo.
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Firmas el proyecto
Cuando la casa que has visto es la que quieres, firmas el proyecto y empieza su desarrollo técnico.
Preguntas frecuentes sobre ver tu casa en 3D
¿Tengo que saber leer planos para entender el 3D?
No. El 3D sirve precisamente para que veas la casa sin tener que interpretar símbolos ni cotas. Si alguna parte te genera dudas, la miramos juntos y te explicamos a qué corresponde en los planos.
¿Veo la casa en 3D antes o después de firmar el proyecto?
Antes. Te la enseñamos durante la fase de diseño, de modo que cuando llega la firma ya sabes qué casa estás encargando.
¿El 3D sustituye a los planos del proyecto?
No. Los planos técnicos siguen siendo los documentos con los que se tramita y se ejecuta la casa. El 3D te ayuda a entenderlos y a decidir con criterio lo que esos planos van a recoger.
¿Qué pasa si al ver la casa en 3D algo no me convence?
Nos lo dices. Para eso te la enseñamos antes de la firma: en esa fase el diseño todavía admite ajustes y lo que no te encaje se revisa sobre el dibujo.
Un plano de planta está dibujado en un idioma propio. El grosor de una línea separa un muro de un tabique, y un pequeño arco indica hacia dónde abre cada puerta.
Las cotas dan medidas exactas, pero cuesta convertirlas en sensación de espacio: conocer los metros cuadrados de un dormitorio dice poco de cómo se siente uno al entrar. Para quien no trabaja con planos, una distribución que parece correcta sobre el papel puede resultar estrecha o poco luminosa cuando ya está levantada.
Con tu casa en 3D delante, te recomendamos mirarla en el orden en que la vas a vivir. Empieza por la entrada y fíjate en qué ves nada más abrir la puerta, porque esa primera vista dice mucho del carácter de la casa. Después sigue el camino de un día cualquiera, de la cocina a la mesa y de la mesa al sofá, y comprueba si el recorrido es cómodo o te obliga a dar rodeos. Si la casa tiene dos plantas, mira dónde desemboca la escalera y qué queda a la vista desde arriba.
Por fuera toca fijarse en otras cosas. Un alzado dibuja la fachada en plano, sin profundidad, y en él se pierden los voladizos, los retranqueos y la manera en que la casa se asienta sobre la parcela. En el 3D esos volúmenes aparecen con su fondo real, y es buen momento para valorar la proporción entre ventanas y muro o cómo se verá la casa desde la calle.
Hay una ventaja menos evidente. El proyecto que firmas reúne muchos planos y documentos técnicos, y después de haber visto la casa esos papeles dejan de ser abstractos: sabes a qué estancia corresponde cada dibujo y puedes seguir las explicaciones con una imagen clara en la cabeza. Eso te permite preguntar por cosas concretas del proyecto antes de dar tu conformidad.

Tu casa en 3D antes de firmar el proyecto
Te enseñamos la casa en 3D antes de firmar el proyecto. Lo hacemos en ese orden a propósito: primero la ves y opinas, y después decides si firmas.
Por qué el 3D llega antes de la firma
Colocamos la vista en 3D en el tramo del encargo en el que todavía puedes cambiar cosas. Una vez firmado, el proyecto es un documento que ya has aceptado. Antes de firmarlo, lo que sientas al ver tu casa sirve para ajustarlo.
Si nunca has leído un plano, una planta llena de cotas y símbolos te obliga a imaginar la altura de los techos o el tamaño real de cada habitación, y es fácil quedarse con dudas que no sabes ni cómo formular. Con la casa delante en 3D, esas dudas aparecen solas y puedes plantearlas cuando todavía cuentan.

Decidir con tu casa delante
Firmar un proyecto supone comprometerte con una casa que todavía no existe, y para una familia que va a vivir en ella muchos años esa firma pesa. Queremos que firmes sabiendo qué forma tiene lo que aceptas, y no fiándote de una descripción o de un plano que interpretas a medias. Al ver la casa en 3D puedes comprobar si el salón es tan amplio como lo imaginabas o si la entrada te resulta estrecha. Puedes decirlo en voz alta antes de que nada quede cerrado.
Cómo sacar partido a la vista en 3D de tu vivienda
La imagen de tu casa rinde más cuando la miras pensando en cómo vas a vivir en ella.
Preguntas que conviene hacerse mirando la casa en 3D
Imagina un día normal y síguelo por la casa: por dónde entras con la compra y desde qué punto de la cocina ves la puerta o el exterior. Piensa también en los momentos menos habituales, como una comida con toda la familia o una visita que se queda a dormir. Si alguna de esas escenas no encaja con lo que ves, conviene decirlo en ese momento, porque la propuesta todavía está abierta para recogerlo.
Lo que todavía puedes cambiar antes de firmar
Antes de la firma, mover un tabique o agrandar una ventana son ajustes sobre una propuesta que sigue viva. Después de firmar, cualquier cambio obliga a revisar un documento que ya diste por bueno. Por eso te animamos a pedir todo lo que se te ocurra mientras miras la casa en 3D. Una pregunta que parece menor, como la posición de un armario o la anchura de un pasillo, puede cambiar mucho cómo se usa un espacio. Es mejor resolverla sobre la imagen que sobre la obra.
La casa en 3D dentro del encargo
El 3D tiene su momento propio dentro del encargo, entre el trabajo sobre los planos y la firma.
De la distribución a la imagen en 3D
La vista en 3D parte del trabajo de distribución que da forma a la casa. Explicamos cómo abordamos esa parte en la página de diseño de casas y planos, y el recorrido completo del encargo está en la de proyecto de vivienda unifamiliar. Aquí nos centramos en un momento concreto: cuando la casa deja de ser un dibujo en papel y la ves como un volumen reconocible, antes de que tengas que comprometerte con ella.
Una misma imagen para toda la familia
En muchas familias hay una persona que entiende mejor los planos y el resto tiene que fiarse de su explicación. Con la casa en 3D todos miran lo mismo al mismo tiempo, y cada uno puede fijarse en su parte, sea la cocina o el cuarto de los niños.
Las conversaciones que cuestan con un plano sobre la mesa se vuelven más sencillas cuando hay una imagen que todos reconocen. Si quieres que la vean contigo las personas que van a vivir en la casa, se la enseñamos a la vez. Recogemos lo que diga cada una para ajustar la propuesta antes de que llegue el momento de firmar.
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